Las cinco preguntas clave acerca de la diversificación de tus inversiones


Quieres diversificar tus inversiones. La respuesta es crowdfunding.- imagen:markus-spiske-484245-unsplash

A la hora de decidir qué hacer con nuestros ahorros debemos tener en cuenta varios aspectos que determinarán nuestro perfil de inversión. Lo primero que nos debemos preguntar a la hora de tomar nuestras decisiones de inversión es el plazo de la misma, esto es, cuándo queremos recuperar nuestro dinero.

En un segundo plano debemos tener en cuenta si somos capaces de asumir pérdidas, o, por el contrario, si nuestro objetivo es el de la preservación del capital. Además, nuestra inversión, o, mejor dicho, nuestra cartera de inversiones debe tener cierta diversificación para no asumir riesgos innecesarios. En este sentido cabe destacar que en torno al 10 por ciento, como mínimo, se puede destinar a inversiones de alto riesgo.

Una vez tenemos claras estas dos variables, podemos empezar a valorar en qué clase de activos invertir, pero lo más importante, hacer retrospectiva de qué mercados pueden satisfacer mejor nuestras necesidades.

1.¿Es la renta variable tan rentable?

El mercado por excelencia a la hora de invertir nos ha dado grandes alegrías, pero también grandes fracasos. En muchas ocasiones, la renta variable se nos ha vendido como un mercado con riesgo medio en el que a largo plazo siempre hay ganancias. Pero esto no es necesariamente verdad. Desde el estallido de la crisis financiera, la evolución de los principales índices europeos ha experimentado una fuerte volatilidad y, por ende, un elevado riesgo. Y la recuperación económica no ha hecho que vuelvan a una senda de estabilidad a medio y largo plazo.

En el año 2014 el IBEX35 cotizaba en el entorno de los 10.000 puntos, y a comienzos de 2019 no llega a los 9.000, en un proceso de crecimiento del PIB del 3 por ciento de media en el mismo periodo de tiempo, y con un aumento de los precios al consumo del 2 por ciento. Asimismo, el índice Eurostoxx50, el índice que recoge a las 50 empresas de mayor capitalización de Europa, sigue cotizando a los mismos niveles de 2014.

A la hora de escoger la renta variable como objeto de inversión para la diversificación de nuestra cartera podemos elegir Fondos que sólo invierten en bolsa. Estos fondos se pueden diferenciar en dos tipos: aquellos que imitan el comportamiento de un índice, es decir, que replican la ponderación del índice en su cartera para que tenga la misma rentabilidad, denominados fondos de gestión pasiva; y aquellos que eligen valores de empresas de diferentes mercados para intentar obtener una rentabilidad superior a la que podría obtener un índice de referencia, los llamados fondos de gestión activa. En cualquier caso, comprar participaciones de Fondos de Inversión es ceder la gestión de nuestro dinero a terceros.

Por otro lado, existe la posibilidad de invertir en acciones concretas de empresas cotizadas y hacer nuestro propio “fondo” gestionado por nosotros mismos. Si tenemos un perfil de preservación de capital, es importante tener claro el modelo de negocio de la compañía, que sea sólida y consolidada, que genere beneficios recurrentes, así como un negocio diversificado geográficamente. En el caso de que queramos arriesgar más, nos iríamos a empresas en proceso de expansión, de nueva creación, o en proceso de reestructuración, donde los beneficios potenciales podrían llegar a ser muy altos, pero también podríamos perder muy buena parte del capital invertido.

Este tipo de mercados se ha convertido en un lugar para inversores experimentados con mucha sangre fría, y según el perfil que tengamos, quizá sea mejor dejarlo a los profesionales del sector financiero.

2.¿Es fija la renta fija?

No, a no ser que mantengamos la inversión a vencimiento. Hay que tener claro que se llama renta fija porque el plazo de la inversión es fijo, esto es, el activo tiene una vida con fecha de expiración o vencimiento en el cual se devuelve lo invertido. Pero el precio del activo fluctúa, de tal manera que, si queremos venderlo antes de ese vencimiento, podremos incurrir en pérdidas si en esa fecha su valor es menor que cuando lo habíamos comprado.

La renta fija es deuda de empresas o gobiernos, y no nos hace accionistas, sino acreedores de los mismos. A esta deuda emitida y troceada se la denomina Bonos. Estos bonos pueden ser a descuento o cupón cero, o de pago por cupones. El más común es el segundo, por el cual se nos pagarían periódicamente unos intereses o cupones por la inversión, y al finalizar la vida del bono se no devolvería lo invertido al comienzo. Hay que tener en cuenta que los Bonos más comunes suelen ser a 2, 5 o 10 años e incluso a más plazo.

Además, los bonos tienen variables cuantitativas como la Convexidad o la Duración (que no fecha de vencimiento), que permiten saber el riesgo asociado a al activo.

En definitiva, la renta fija es muy buena opción si tenemos claro que no garantiza nuestra inversión a no ser que la mantengamos a vencimiento, y suelen ser plazos largos.

3.¿Qué ofrecen los productos apalancados?

Los productos apalancados son aquellos que replican a un activo, esto es, imitan a un índice, materia prima o divisa (subyacente), y requieren una aportación de capital menor a la que necesitaríamos si compráramos directamente el activo. Estos productos tienen un riesgo asociado muy alto, quizá el que más, ya que, si nos los venden como productos con un potencial de rentabilidad mayor que comprar directamente el subyacente, y es cierto, también asumen pérdidas potenciales mucho mayores que el que pueda tener comprar los activos subyacentes.

Algunos ejemplos de productos apalancados son los CFD o contratos por diferencias, los FOREX o futuros en divisa, compras a crédito y las opciones. Todas ellas permiten al inversor mantener una posición abierta mayor que la aportación de capital.

Conclusión, estos productos requieren de una vigilancia constante de la posición, tienen características cuantitativas complejas y pueden generar pérdidas mayores al capital invertido.

4.Inversión inmobiliaria: para nuestros hijos

La inversión por excelencia de los hogares españoles. Se estima que en torno al 30 por ciento de la renta disponible de las familias se dedica a la inversión en vivienda habitual. Hay opiniones al respecto que indican que esta no es una inversión per sé, sino que se trata de un gasto, ya que el activo no genera rentabilidad en sí mismo al ser una vivienda habitual. Aunque sí generaría una revaloración del activo, no estaría disponible para la venta a no ser que dediquemos ese mismo capital obtenido por la venta a otro activo inmobiliario. En algún sitio hay que vivir.

Siguiendo este argumento, valoraríamos la inversión en ladrillo como la compra de una vivienda, local o plaza de garaje, con el fin de ser alquilado por terceros y obtener una rentabilidad periódica, el alquiler. Haciendo un paralelismo con la renta variable, el piso se transformaría de alguna manera con acciones de una empresa, donde el valor del piso fluctúa según el mercado, se obtiene una rentabilidad periódica como los dividendos de las acciones, también en función del entorno del mercado, y con unos gastos asociados en mantenimiento del activo, que en el caso de las acciones sería la cuenta de valores, y en el de los inmuebles, los gastos que ya conocemos.

Sin embargo, este mercado tiene un gran hándicap: el precio. La inversión inmobiliaria requiere de grandes volúmenes de capital aún acudiendo al recurso bancario. Sólo los inversores que tengan una acumulación de capital líquido muy solvente pueden entrar en este mercado. Además, drenaría mucha capacidad de diversificación en las demás alternativas de inversión.

5.Nuevas ventanas para la diversificación: el Crowdfunding

Después de la última crisis financiera, vivimos nuevos paradigmas y nuevas formas de enfocar los aspectos de nuestra vida cotidiana, pero también de las inversiones. Muchos agentes económicos tuvieron que acudir a la financiación alternativa para poder llevar a cabo sus proyectos empresariales. De hecho, en el rescate bancario español se firmó un Memorando de Entendimiento (MoU) por el que el gobierno español se comprometía con la Unión Europea a fomentar la intermediación financiera no bancaria. Es importante destacar que muchos proyectos, incluso hoy en día, no pueden acceder al crédito bancario debido a los requisitos exigidos por sus departamentos de riesgos.

El crowdfunding, o también llamada microfinanciación, ha permitido a muchas empresas financiarse con muy buenas condiciones, creando nuevos puestos de trabajo y modernas estructuras de negocio. Según la revista Emprendedores, empresas como Cebiotex, Glassy o Indi Marketers, entre otras muchas, son casos de éxito que han conseguido desarrollar sus revolucionarios negocios en un entorno nada fácil, y todo ello gracias al crowdfunding.

Pero también, este tipo de financiación alternativa ha facilitado a muchos inversores poder invertir donde antes sólo podían hacerlo grandes inversores. A través de las plataformas de crowdfunding, personas con ahorros modestos pueden ser participes de innovadores proyectos por poco dinero.

Un caso muy paradigmático es el de la inversión inmobiliaria. Este sector siempre ha sido muy atractivo en cualquier sociedad, pero tradicionalmente más en la española. Invertir en inmuebles es la alternativa más codiciada entre los ahorradores de nuestro país, pero al mismo tiempo, tal y como comentábamos en el apartado anterior, la más difícil por la cantidad de dinero disponible que debemos tener para comprar una casa o un local. Sin embargo, el crowdfunding nos permite acceder a la compra de un piso para su posterior alquiler o venta después de la correspondiente reforma, con muy poco dinero. Seremos accionistas de un piso en las más codiciadas zonas de las principales capitales de nuestro país y de Europa.

Cómo funciona pues el crowdfunding. Pues bien, una empresa, en este caso, un promotor inmobiliario, busca financiación para comprar un piso de 300 metros cuadrados en el Paseo de la Castellana de Madrid y para ello, contacta con una plataforma de crowdfunding. Ésta se encarga de valorar la solvencia del promotor y la viabilidad del proyecto. Una vez se da luz verde al proyecto, es la plataforma de financiación la que anuncia a los potenciales inversores qué tipo de proyecto existe, cómo es, y qué rentabilidad garantizada ofrece. Cuando a través de esta plataforma compramos una participación, de por ejemplo 1000 euros, es cuando ya somos copropietarios de ese piso en la Castellana, y tenemos todos los derechos para recibir la parte alícuota de ese alquiler. Algo que antes nunca hubiéramos imaginado con tan poco dinero en un activo similar.

Desde Brickfunding te ayudamos a tener a todas esas plataformas en una sola, una ventana sin igual al mundo del crowdfunding. Te mostramos todas las plataformas posibles para que diversifiques tus inversiones, para que tengas en cuenta nuevas alternativas de inversión y te vayas familiarizando con, lo que entendemos son, los nuevos paradigmas de la revolución 4.0. o cuarta revolución industrial. Te abrimos las puertas a que compares operaciones empresariales e inmobiliarias, sus rentabilidades y sus capitales mínimos a aportar. Queremos ser tu plataforma de plataformas y enriquecer día a día tu capacidad de análisis para hacerte desde aquí tu vida más fácil.

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